Descubriendo Ribadesella y Covadonga
Sí, las calles de Ribadesella fueron exploradas por quien les escribe, pero hasta el pasado fin de semana no fueron verdaderamente descubiertas. Además, el domingo nos permitió apreciar el bello paraje de Covadonga. ¿Se puede aprovechar más el tiempo?…

Tras llegar a Covadonga el Sol lució con fuerza para darnos la bienvenida. Una suerte, sobre todo teniendo en cuenta el clima tan inestable que había por la zona.

Nuestro hotel en Ribadesella fue Villa Rosario. Aunque la foto no me convence del todo, así que haré un poco de “zoom” para mejorarla…

… Sí, ahora sin duda la toma está perfecta.

La parte trasera del hotel cuenta con un bonito jardín con acceso a la playa.

Un paseo bastante cuidado y elegante con una bonita ambientación marinera.

Las estancias interiores también estaban bastante bien decoradas. Conjugando elementos clásicos con otros más modernos.

En uno de nuestros paseos por la costa pudimos ver los “Mingotes”. Una serie de murales cerámicos creados por el mito de la ilustración española y que recreaban la historia de la Villa desde la prehistoria hasta nuestros días.
En Ribadesella contamos con dos guías de excepción: Marian y Paulino, que nos descubrieron numerosos e interesantes aspectos de la Villa que desconocía por completo. Sin duda que gracias a ellos disfrutamos de una visita mucho más rica y provechosa ¡Gracias!

Junto a los “Mingotes” había una serie de sistemas de audio que explicaban a los viandantes que lo desearan (y pisaran sobre una plataforma) la historia recreada en los murales.

Ribadesella está trufada de numerosas edificaciones de gran belleza. Además de ello se nota lo cuidado de las numerosas reformas en las fachadas.

El sábado disfrutamos de una magnífica comida en el restaurante ‘La Hüertona’, situado en las proximidades de Ribadesella. Conseguimos reserva tirando de algunos hilos y la verdad es que mereció la pena. Un estupendo local, una cuidada carta y mucha, mucha calidad en todos los aspectos. Totalmente recomendable.

En La Hüertona disponen de un método clásico para airear un poco la estancia…

En un “mercado medieval” tomamos la curiosa instantánea de un puesto de “hierbas medicinales” (con unas comillas enromes, claro). Sobre unos cestos llenos de hierbas troceadas a granel, se podían leer todo tipo de barbaridades acerca de curas milagrosas para todo tipo de males… En fin…

En la noche del sábado decidimos tomárnoslo con más relajación. Así que pedimos un estupendo arroz con bogavante para cenar en la habitación del hotel. Grata sorpresa al comprobar la gran presteza en el servicio y enorme calidad en el mismo. Una presentación muy cuidada a la que no faltó ningún detalle. Sin duda que un diez para el servicio.

No podía faltar un buen aprovisionamiento de uno de los dulces más novedosos de la Villa: Las ‘Letizias’.

¿Por qué le llamarán la “Calle Oscura”?…

… Creo que ya caigo.

El domingo al medio día pusimos rumbo a Covadonga.

La capilla de la ‘Santina’, situada en una recóndita localización. Llama la atención la dificultad de acceso del emplazamiento y la manera en la que los constructores solventaron la edificación. Algo digno de ver.

Las ofrendas a la Virgen se custodian con remaches de acero y varios cerrojos. Ya se sabe: En arca abierta…

En el viaje de regreso a Santander nos vimos inmersos en un exuberante paisaje natural que me hacían aún más complicada (si es que eso es posible) la concentración al volante…
Otro estupendo fin de semana. Y ya van… tantos y tan pocos…
Publicado en Viajes y Buena Vida
18 Julio, 2008 a las 9:45
Aprovechando el tiempo al máximo. Además acudiendo a parajes de gran belleza. Ese sí que es un buen concepto de escapada de fin de semana. Un abrazo
19 Julio, 2008 a las 11:08
Ribadesella no es lo mismo si no tienes medio millón de borrachos alrededor jeje.
Este año me lo perderé pero bueno, nunca viene mal descansar una edición.
Buen viajecito que os habéis pegado.
20 Julio, 2008 a las 10:45
Me encanta Covadonga.tiene un encanto enorme y me sorprende la manera en que pudieron construir aquello en aquel lugar.
21 Julio, 2008 a las 1:02
Menuda buena pinta que tiene el arroz con marisco :O Si que sabéis disfrutar de la gastronomía local, sin duda. Alucinada me quedo, jejeje. bss.
23 Julio, 2008 a las 15:36
INCREIBLE EL TIMO DE LAS HIERBAS MEDICINALES. NO SE CUANTO VENDERÁN PERO ES LAMENTABLE QUE ESOS TITIRITEROS TENGAN EL MORRO DE VERNDER ESA PORQUERÍA Y REIRSE ASÍ DE LA VERDADERA MEDICINA ALTERNATIVA. ESO SÍ, UN ESTUPENDO FIN DE SEMANA POR LO QUE PARECE
27 Julio, 2008 a las 9:39
Hola monstruo, bonita escapada de fin de semana. La verdad que se añora ese paisaje del norte desde aquí, el Mediterráneo. Pero bueno, aquí en Mallorca,la verdad que no se está nada mal. Os invito a una escapadita a la isla, os gustará, os lo aseguro.
Bueno, chavalón, besos y abrazos para los dos y gracias por la felicitación de Cris y de Miquel. Adéu.
29 Julio, 2008 a las 13:16
El norte ofrece numerosos lugares con gran encanto. Unas estupendas imágenes que nos regalan una gran visión de los lugares. Sigue siendo un estupendo blog, David, muchas felicidades por ello
30 Julio, 2008 a las 19:00
Ribadesella pierde todo su encanto con las fiestas. Esa masificación de gente no me atrae en absoluto y creo que habéis hecho genial al disfrutar de un fin de semana tan variado sin necesidad de ver la villa como zona de guerra.
31 Julio, 2008 a las 8:32
Muy buena la foto de la “OFRENDA”. No saben proteger ni nada los “dinerillos” de la iglesia