El néctar de los dioses en 64 minutos
El pasado jueves asistí junto a mis camaradas del CGBV (Club Gastronómico y de Buena Vida) a una interesante cata de vinos impartida por Phillipe, el propietario de una vinoteca situada en la calle Arrabal de Santander.

Durante la cata probamos tres vinos. Uno de ellos de la zona de Liébana (Cantabria), y que estaba verdaderamente bien.
Unos trucos para averiguar la procedencia así como la edad del vino, y unas pautas para diferenciarlos mediante su aroma y color, completaron la charla que duró poco más de una hora. No obstante me quedé con ganas de más, así que en unas semanas me apuntaré a un curso de iniciación algo más detallado.

La primera botella de la izquierda corresponde al ejemplar lebaniego. Muy recomendable, bajo el punto de vista de mi paladar.
Interesante mundo el del vino. Últimamente plagado de cierto snobismo pero que merece la pena conocer aunque sea únicamente por la ingente historia que tiene detrás.
Publicado en Viajes y Buena Vida
16 Diciembre, 2007 a las 21:33
Luego no habrá dudas sobre la elección, jejeje…
18 Diciembre, 2007 a las 11:20
Tendremos que acompañarte al curso el resto de los Marismeños del club CGBV.