Aventuras de aeropuerto: Barcelona
El pasado fin de semana, y con motivo de una escala en un viaje, conocí el aeropuerto de Barcelona. Y gracias a Iberia disfruté de mucho tiempo para dicho menester.

Me gustó bastante. De los que conozco en España, el de Barcelona es el más completo y acogedor. Además, con toda la rimbombancia de los adornos navideños, tenía un ambiente muy cálido.

Por sorpresa, un par de nuevos acompañantes se unieron al viaje.

Seguimos de tiendas. Ahora me topo con un estupendo escaparate de toreros y “bailaoras”. Sin duda que uno de los últimos lugares donde esperaría ver algo así. Curioso…

No podía faltar la visita de rigor a la “Botiga del Barça”.

Y tampoco podía faltar la compra, casi obligada, de una nueva camiseta para mis tardes de hierros y poleas.

Anuncio de retraso en mi siguiente vuelo. La gente se crispa, se sulfura y de poder, se subirían por las paredes. Donde otros ven una catástrofe yo encuentro una oportunidad de conocer más detenidamente el aeropuerto ¡alegría, alboroto!… Empiezo por la cena de rigor. Indagando en todos los restaurantes, encuentro uno que me aportará nutrientes sin obstruirme demasiado las arterias: Sándwich y Nestea, ¡el menú de los campeones!.

Un grupo musical de percusión acude para amenizar la noche. No hay nada como una buena sesión de improvisación con martillo neumático para relajar al pasaje en una noche de viento y lluvia.

Pude ver una escena bastante curiosa. Un chaval se enchufa con su ordenador portátil a la red eléctrica del aeropuerto. Sin importarle lo más mínimo el transformarse en el “increíble hombre escoba” y llevarse encima toda la mugre del suelo, se sienta junto al enchufe y a darle caña a la tecla.
Pero la cosa no queda ahí. A los 10 minutos se acerca al lugar un verdadero hombre de moda. Todo arreglado con sus vaqueros lavados a la piedra por el mismísimo Giorgio Armani, y su abrigo de paño tres cuartos estilo inglés. Con algún crujido articular que otro, se sienta en el suelo y enchufa el alimentador de su “iPod”. La escena es del todo surrealista. Sobre todo porque el aparato no quiere funcionar a la primera y el caballero le da varios toques “arréglalo-todo”. Tras un par de minutos de dura lucha, y a juzgar por los movimientos rítmicos del pie izquierdo del “ipod lover”, ya puede por fin disfrutar su música.
Y tras 30 segundos más, ¡ding, dong, ding!, anuncian por megafonía que ya se puede embarcar. Así que otra vez para arriba. Con crujidos lumbares y cierto sofoco, el caballero se levanta, desenchufa su alimentador eléctrico, lo enrolla y para el bolsillo. Y aquí paz y después gloria.

La aventura mereció la pena por muchas cosas. Pero además pude acceder al avión, por primera vez, a través del “ojáncano” del mismo. Una experiencia curiosa, sobre todo por el estruendo atronador de las turbinas que amenizaban la entrada.
LUGAR DE INTERÉS:
No hay documento gráfico, pero en mi estancia en Mallorca pude disfrutar de la cocina de una de las mejores pizzerías. Se trata de CA’N PASCAL, situada en la Calle Gabriel Roca, en la Colònia Sant Jordi (al sur de la isla). El mejor horno de leña del lugar, y sin duda que una de las 3 mejores pizzas de las que nunca probé. TOTALMENTE RECOMENDABLE.
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El vuelo de regreso me dejó la imagen de la línea de costa mediterránea.

Un viaje entretenido, con situaciones inesperadas y con múltiples aderezos. THE END.
Publicado en Viajes y Buena Vida
26 Noviembre, 2007 a las 15:51
Desde luego menudas cosas te pasan
27 Noviembre, 2007 a las 11:58
Esa camiseta del Barcelona está potente
Yo iría más al fútbol si fuera el uniforme oficial.
27 Noviembre, 2007 a las 13:42
Ya te digo. Yo no me compro la camiseta, sino que directamente me llevo el maniquí de la tienda
27 Noviembre, 2007 a las 17:28
Bonito reportaje de tu aventura Barcelo-Mallorquina…Supongo que todo eso que cuentas será en la Terminal 1-2, porque la Terminal 3 es otra cosa como habrás podido comprobar.
Por cierto, que irá en esa caja de color God Save The Queen… a que acierto.
28 Noviembre, 2007 a las 12:19
jeje, vaya aventura en el aeropuerto, ya te contare mi aventura en el “aeropuerto de Punta Cana”, que es mas parecido a una chabola de paja al aire libre.
29 Noviembre, 2007 a las 0:51
Hola niño! Qué tal todo,guapo? A ver cuando dejas tus “momentos de altos vuelos” y te vuelves a pasear por Santander, que ya no te dejas ver tan a menudo como antes… Por cierto, el color mariquita ese de tu nueva camiseta te queda muy bien… (me encanta meterme contigo, ya lo sabes,no?). Un beso guapo. Pórtate bien.
29 Noviembre, 2007 a las 0:59
Pero si no es el maniquí. ¿El de la foto de la camiseta eres tú??¿?¿?¿?¿?¿ Desde luego que te “cuidas muy bien”. Hay que ver, hay que ver…
29 Noviembre, 2007 a las 1:04
CREO QUE ES MÁS OPORTUNO QUE ESCRIBA EN ESTE POSTA, YA QUE TE CONOCÍ EN DICHO VIAJE. BUEN VUELO, AUNQUE BREVE EL DE BCN A PALMA. Y YA SUPERO POCO A POCO EL MIEDO AL DESPEGUE/ATERRIZAJE
29 Noviembre, 2007 a las 10:22
Buen viaje, no? ÚLtimamente no paras, campeón
Davicin el viajero
29 Noviembre, 2007 a las 12:37
Ya sabes, cuando pases por Madrid nos tomamos algo en “Colón”
Espero que te trataran bien por Barcelona. Pásalo bien. Besos.