Para que luego digan que la gente no es honrada
14 Septiembre, 2007 por David
El pasado sábado pudimos comprobar -en tercera persona- la honradez de la gente. Un rayo de luz en la poca esperanza por la humanidad. Surgió cuando un camarada dejó las llaves puestas en su motocicleta y dos horas después ahí estaba la moto.

Sin duda que un acontecimiento glorioso en el mundo de pillos y trileros en que nos encontramos.
Publicado en Curiosidades
16 Septiembre, 2007 a las 19:50
Eso es porque era un “Marismeño”
16 Septiembre, 2007 a las 22:20
Pues menuda suerte la verdad
25 Febrero, 2008 a las 12:14
[…] El pasado 14 de septiembre de 2007 recogí una curiosa anécdota acerca de la honradez y del despiste. El pasado 19 de febrero de 2008 la escena se repitió con la misma ubicación, el mismo protagonista e idéntico resultado final. […]